Recentemente, Óscar de Marcos ha hecho pública su decisión de retirarse del fútbol profesional al finalizar la actual temporada. A sus 35 años, el capitán del Athletic Club concluye una trayectoria notable en la que ha conseguido una Copa del Rey el pasado año y ha sido parte del equipo en dos Supercopas de España.
Un hito importante en su carrera fue alcanzar la final de la Europa League en 2013, donde el equipo fue derrotado por el Atlético de Madrid en Bucarest con un marcador de 3-0. Con su despedida, se convierte en el último jugador del Athletic que participó en esa histórica final europea, que marcó el primer título del Cholo Simeone con el Atlético.
Será una lástima que al regresar al Metropolitano no pueda enfrentarse al único remanente de aquel partido en la plantilla del Atlético de Madrid, que no es otro que Koke. Lamentablemente para De Marcos, una lesión muscular le impedirá estar presente. En aquella final, ocupó la posición de interior derecho, mientras que Koke se quedó en el banquillo hasta ingresar al campo sobre el minuto 90. En aquel momento, ambos eran jóvenes promesas preparándose para dejar una huella en sus respectivos equipos.